El guionista JM Straczynski llega a su punto final la saga "Odyssey" tras cuatro entregas, demostrando una vez más que su habilidad no solo radica en buenos diálogos y su capacidad de imprimir dramatismo en todo personaje que toca. Los devaneos con sus problemas relacionados con la pérdida de seres queridos son algo que sabe reflejar bien en sus historias: sn esas cicatrices que una vez llegan a personajes como Wonder Woman, se mezclan con la mística de dioses griegos, viejos mitos, pero en combinación con otros temas tan actuales y horribles como genocidas y militares despiadados.

Este número, dibujado a la perfección por Don Kramer (y su imitador Eduardo Pansica), resulta bastante aburrido al respecto. Las 24 páginas se centran en tres puntos diferenciados. El primero es desvelar el origen del misterioso y poderoso rival de Diana, capaz de alzar su lazo y luchar entre llamas sin problema alguno.

El segundo es el punto algido al que llega Diana y su capacidad de sacrificio, su desesperación y su voluntad de ofrecer su propia vida aún cuando arrastra las secuelas de ser unpersonaje tan amnésico y a veces distinto como ya advierte JMS en un principio con el cambio de uniforme del personaje.

La tercera parte a destacar debe explicarse crípticamente para no desvelar puntos claves de la trama, y deberé dejarlo en cuánto me ha recordado por momentos parte de esta historia a cierta escena de "La Muerte de Belit" de Roy Thomas y John Buscema en "Conan the barbarian", allá por los ochenta, pues JMS tiene esa capacidad innata de jugar con las tenues barreras entre la vida y la muerte.

Para finalizar, esta conclusión de "Odyssey" resulta bastante floja. Claros quedan esos ases en la manga del autor, más enfocados a lo que pueda venir a partir de ahora en las futuras aventuras de la amazona. Pero concretamente el número 604 no pasará a la historia por ser un episodio impactante. Muy emocional, pero nada impactante.

De agradecer, eso sí, la splash-page de Kramer durante el combate inicial. Le da un toque de fuerza y frescor a una lucha quizá demasiado llena de diálogos.