Green Arrow, uno de mis personajes favoritos del Universo DC, siempre ha sido uno de los agraciados con más votos de confianza por mi parte a la hora de dar oportunidades extra a nuevas series.

En este caso y alcanzada la media docena de episodios, desgraciadamente mi visión de la serie es negativa. Tras un arranque esperanzador tanto a nivel argumental como gráfico, he ido observando cómo la calidad del dibujo de Diogene Neves iba bajando enteros. Los personajes parecen cada vez más articulados y los fondos empeoran por momentos. Da la sensación de autor novel, pendiente de madurar.

En cuanto al guionista, J.T. Krul, ha realizado un buen trabajo de arranque, pero no sabe finalizar las tramas con fluidez y se aglutina demasiada información. La acción pierde fuerza y la intensidad del suspense se diluye. Buena idea fue la de poner en escena un personaje artúrico y un bosque con ciertos tintes mágicos, pero la resolución es bastante decepcionante. Mucho tendrá que girar todo en esta colección para que pueda continuar con buena salud de cara a los lectores.

En este episodio, la acción pretende llevarnos a la gota que colma el vaso, en la que Green Arrow decide enfrentarse cara a cara con The Queen. Pero lo que se pretende un enfrentamiento con gran sorpresa final, se convierte en un soso recurso de cerrar un ciclo argumental que, a mi modo de ver, es decepcionante para un personaje al que se le podría sacar mucho más partido.

Probablemente haya nuevas oportunidades para ilusionarse con el futuro de las aventuras de Oliver Queen, pero tendrían que soplar vientos nuevos por esta colección.