Segunda entrega de esta maxiserie de 13 epiodios en la que 'poco a poco veremos involucrados en la trama a los 13 personajes relacionados con artefactos místicos. Por el momento había aparecido en escena Sara Pezzini y Tom Judge, a la vez que en el número anterior vimos al androide Afrodite IV raptar a la hija de Sara y Jackie tras asesinar a Julie, la hermana de Sara Pezzini.
Este número nos ofrece el momento en el que Sara descubre el cadáver de su hermana al tiempo que confirma que su hija ha sido secuestrada. Jackie Estacado, alias Darkness, y Danielle Baptiste, alias Angelus, se presentarán ante Sara para ayudarla a buscar a la criatura (especialmente Jackie, que es el padre).
Mientras va tomando forma la trama, Afrodite IV llega a su guarida donde no llegaremos a vislumbrar más que parte de la misteriosa figura que ha confabulado todo el plan para secuestrar a la pequeña.
Ron Marz sigue ofreciéndonos en buen ritmo el avance de esta saga que supuestamente afectaría a las colecciones principales de Top Cow, mientras que el dibujante Michael Broussard realiza un trabajo algo más oscuro, de trazo roto, respecto al número anterior. Quizá un estilo más adecuado para estas páginas donde Darkness cobra bastante protagonismo.
Respecto a oscuridad, también es interesante la presentación que realiza aquí Tom Judge ante Witchblade y Angelus. Jackie ya lo conoce, pues tal como explica, tuvo una aventura en la que Tom lo sacó literalmente del infierno. Pero no solo presentará sus credenciales a modo de currículum, sino que se transformará ante ellas dos para mostrar que su cruz, uno de los trece artefactos, también le infiere un poder muy concreto: el de controlar y manifestar a demonios del propio infierno. "Demonios que bien querrían arrastrarme al propio Infierno" según confiesa Tom.
Si el número 1 incluía doble página sobre el origen de Witchblade, en esta ocasión la doble página está dedicada al origen de Darkness. Tal como en el número anterior, se nota que no es Brossard el responsable de esta página, que bien podía haberse ahorrado la editorial.


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