Tal como se puede ver en las páginas finales de este número a modo de artículo enciclopédico, la historia del hijo de Wolverine ha ido paseando por varias colecciones hasta que, en los recientes meses, tuvo su pequeña saga entre las colecciones de The Punisher y Wolverine.

El resultado final es esta nueva colección donde el primer número es una sencillísima puesta en escena con una introducción sin demasiado sentido más allá de lo decorativo, de una mala tarde en una taberna por parte de Logan.

Daken se nos presenta aquí como un asesino camuflado entre pijos y pijas del mundo de la moda y las pasarelas de Milán. Su supuestamente poderoso atractivo entra en contraposición con su agresividad y falta de escrúpulos, tal como también demostrará en este primer número de su colección, ya que un grupo de ninjas aparecerán en escena desmontando su nueva identidad en el mundo de la moda.

Daken es una serie prometedora, pero más allá de este primer número tendrá que aprender a cultivar su propia identidad hasta el punto que poco importe si Wolverine es su padre.Para ello, el equipo de guionistas formado por Dan Way y Marjorie Liu dan muestras de ingenio, pero veremos qué ases guardan en la manga para consegujir que esta colección vaya más allá de doce entregas.

Por su parte, el dibujante Giuseppe Camunconi no destaca, pero es muy correcto... pero con el punto especial de saber desarrollar muy bien los fondos y los entornos. Sabe vestir excelentemente todas las escenas y no se come detalles en esa extraña economía del dibujo que algunos autores sí tienden a poner en práctica en ocasiones.

Un punto de partida para Daken con los elementos necesarios para poder tener éxito entre los lectores... pero no con este primer número. Una tarjeta de presentación demasiado sosa para lo que se puede llegar a esperar de esta colección.

Y que nadie se haga ilusiones con el uniforme de la portada: en el interior no aparece ni por asomo.