El propio guionista Charlie Huston ya hace una referencia al final de este especial a toda una serie de películas del estilo Mad Max y Deathrace 2000. Esa es la pretensión inicial, cuando Punisher acude a la llamada de un viejo compañero del frente.

Pero el resultado queda a años luz de esas míticas películas. La historia es absolutamente forzada, juega con una población perdida en el desierto para crear una trama con desvalidos habitantes ante la clásica pandilla de moteros, a su vez marionetas de una corporación con intereses sobre la zona. Y si el argumento parece facilón y simplón, peor se pone la cosa cuando tenemos que soportar las explicaciones eternas en enormes globos inflados. Y es que por supuesto que todos querríamos escribir una buena novela gráfica o una novela (a secas), pero cuando no puede ser, no está bien emplear el recurso de que todo lo que no cabe en el cómic, te lo cuente un personaje ametrallándote con un discurso. Es un error infantil. Yo mismo lo cometí en mi primer cómic hace años, pero aprendí de ella. Quizá Claremont aún no lo tenga demasiado claro y sea el único profesional que mantiene sus eterno-textos. Pero en el caso de Charlie Huston, si tiene la oportunidad de volver a ponerse a escribir, más valdría que recapacitara al respecto. Ni que sea releyendo cómo Garth Ennis narraba las historias de este personaje.

Shawn Martinbrought tiene el típico dibujo que no convence. Es correcto, narra bien, sabe jugar con las sombras (en las que esconde muchas veces su dibujo), pero no es el prototipo de dibujante para una buena historia Marvel. Aparte, resulta estático y las escenas de acción quedan bien narradas, pero resultan flojas, carentes de fuerza, pobres e inclouso aburridas. Poco más cabe contar acerca de él.

Sobre la historia en más detalle, Punisher pretende ser el mismo de siempre, pero al final la historia se va a un clásico refrito, con todo un pueblo escondido al que Castle les convence de que ellos pueden hacer frente a los moteros si se organizan. Y no busquemos más, porque la historia no tiene nada más, excepto los clásicos "ya te avisé que si no te largabas, te matería" y demás guirnaldas a lo Harry el sucio.

Desgraciadamente, siempre habrá un cómic mejor que este para leer.