La colección principal de Avengers continúa con su equipo principal, formado por Steve Rogers, Captain America, Iron Man, Thor, Hawkeye, Spider-Man, Spider-Woman, Wolverine, y ahora el joven Noh-Varr, guerrero kree que les está intentando ayudar a solventar una amenaza en el futuro anunciada por un joven Kang.

En el número anterior, Apocalypse y sus cuatro Jinetes (algunos reconocibles como versiones de personajes conocidos) se aparecieron ante los Avengers y nada más iniciar este número ya estamos sumergidos en una terrible batalla en la que Tony Stark estará a punto de morir estrellado contra el asfalto en una secuencia de las más intensas de todo el cómic.

Pero la lectura de este ataque va más allá, pues no es más que una secuela de la ruptura de la corriente temporal, acentuada por la futura ejecución de Inmortus a manos de sus futuros hijos. Una situación especialmente preocupante ahora que Wonder Man ha destruido la máquina del tiempo que habían construido en el número anterior.

La solución de ir al futuro sigue encima de la mesa, pero ahora para acometerla tendrán que dividir al grupo, ya que parte de los héroes deberán quedarse en el New York del presente para afrontar a nuevas amenazas que llegan por diversas brechas temporales.

Un número donde Bendis desata todo el potencial de aventuras y acción a la vez que da un nuevo paso firme en la saga, sin que el hecho de que el salto en el tiempo de los héroes aún no haya tenido lugar. El dibujo de Romita Jr. luce de manera especial ahora con estas escenas de acción, donde transmite toda la velocidad y angustia de los momentos de batalla, con especial lucimiento a la hora de reflejar la potencia de los golpes y la intensidad de algunos momentos, tal como sucede especialmente con Thor, el Dios del Trueno.