Transcurrido el enfrentamiento Frankencastle /Wolverine, el personaje Daken se ha convertido en el nuevo objetivo a impulsar en la colección. El personaje, hijo de Wolverine, tiene ese punto a caballo entre villano y héroe que puede agradar, potencial para desarrollar aventuras y todo lo necesario como para que no haga falta que la entrega del mes de Wolverine se malgaste en 24 páginas de un simple y aburrido paseo de Daken por San Francisco.

Porque esto es lo que contiene este número: un simple paseo del personaje, desde la primera página hasta la última, todo cargado de texto a modo de monólogo interior, interrupmpido por una anciana que, en el tranvía, pide a Daken que le saque una foto, y por un mocoso que le dice que le mola su corte de pelo (evidentemente, al niño o le falta un hervor, o precisa gafas).

El dibujo pasteloso de Mirko Pierfederici es absolutamente ideal para un cómic que no pretende más que se una colección de diez postales, pues es un dibujo sobrio, aburrido, preciosista, como los dibujos de princesitas que hacen las niñas en sus libretas de primaria. Nunca me imaginaría a este dibujante representando una batalla campal entre dos grupos de superhéroes en pleno Manhattan, pero ver a Daken paseando mientras de fondo hay un niño con un globo y un helado... ¡entonces es nuestro hombre!

Daniel Way y Majorie Liu, los guionistas de esta historia, nos demuestran que si uno es lo suficientemente hábil, puede conseguir que Marvel te acepte un guión que realmente sería de 10 páginas, pagando por él 24 páginas. A la vez, son tan increíblemente perspicaces que saben vender el vídeo del verano con paseo turístico por San Francisco, como una historia Marvel. Pero no solo eso, puestos a ser mordaces, la han vendido como una historia de Wolverine, el máximo exponente del tedio, sodieso y tranquilidad espiritual. Y ya para rematar, en todo el episodio solo vemos pasear a Daken. Logan no aparece en todo el número, a excepción de un segundo en el que se le ve tomando una cerveza en un pub. Fruto de la casualidad. Como el que se encuentra un amigo sin esperarlo.

En resumen, si te gusta la colección Esther de Glènat, Dark Wolverine #90 es tu número. No lo dejes escapar.

Y si quieres ver a  Wolverine en acción, pues ya sabes: lee Secret Avengers.