La empecé a ver con cierto escepticismo.
Me olía a bajo presupuesto y remiendo, pero me equivocaba.
Legion es una historia que bien podría haber nacido de la imaginación de guionistas como Grant Morrison o James Robinson. Podría ser un perfecto spin-off de Predicador/Preacher (Vertigo-DC Comics) en cuanto al tono de la serie y al tratamiento de personajes.
LA HISTORIA
Centrado en un bar de carretera de mala muerte llamado Paradise Falls, la trama nos muestra cómo el destino de ocho personas converge en ese punto perdido de la carretera.
Mientras tanto, el ángel Michael llega a la Tierra. Si centurias atrás hubo un diluvio que castigó a la humanidad, ahora la voluntad de Él es volver a lanzar un azote contra la descarriada y caprichosa raza humana.
Pero Michael no está de acuerdo, y hará todo lo posible, incluso perderá sus alas nada más llegar al mundo de los humanos, con tal de salvar la llegada de una criatura que está a punto de nacer. Una nueva esperanza para la humanidad.
EL ENFOQUE
Los personajes encerrados en Paradise Falls no son precisamente los mismos que los de La Teta Enroscada de "Abierto hasta el Amanecer". Son gente normal, que arrastran sus vidas casi miserables, o al menos miserables para sus propios ojos. Son personas que fácilmente podrían mandarlo todo al garete por estar descontentos y decepcionados con lo que la vida les ha aportado: un bar en medio de un mar de polvo y piedras, una familia desestructurada, una hija inconformista, un ex combatiente del Vietnam que perdió una mano ahora metido a cocinero de plancha y fritos, un camarero que no consigue que nada le funcione, un parado separado de su mujer y con pinta de delincuente...
Todos ellos están sentados en el epicentro de la hecatombe, de lo más parecido al Apocalipsis.
Como único consuelo y respaldo estará la figura de Michael, según él un ángel sin alas, pero con armas automáticas como para convertir Paradise Falls en una réplica moderna de El Alamo si hace falta.
Por contrapartida, los ángeles. O su primera manifestación, que nos recuerda que no hay tanta diferencia entre un ángel y un demonio, pues los segundos no son más que ángeles caídos.
Todo esto, en una película mal gestionada, podría haber sido un desastre, pero el director Scott Stewart sabe trabajar con los FX para equilibrar el resultado final. Nos lo demostró como responsable de efectos especiales en Iron Man, en Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo, en Noche en el Museo, Superman Returns, Sin City, Mars Attacks... ¡incluso en Blade Runner!
Y como director , Legion es su segunda película, donde se ha podido lucir en la dirección que anhelaba, pues el guión también es suyo.
Su próxima película es Psy-Ops, prevista para el próximo 2011. Es de suponer que algo tendrá que ver con el videojuego de THQ, donde una fuerza militar de los EE.UU. tiene en sus filas a miembros con poderes psíquicos. Pero ya llegará el momento de hablar de Psy-Ops.
Por ahora, ahí queda mi recomendación de Legion.
¡Ah! Y si alguna abuelita llamada Gladyss os pide un filete en vuestro restaurante, más vale que tengáis cargada la recortada detrás del mostrador.
Trailer de la película


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