A veces, solo a veces, me siento frente al piano y me veo pulsando el La. La tecla La. Es como un mensaje de socorro en clave. Y las notas, todas las demás notas,comienzan a sonar en mi cabeza.
Entonces la veo, con esa mirada eternamente triste, con ese lamento en silencio, ese brillo en los ojos testigo de mil miedos, de mil recuerdos frágiles, a punto de convertirse en un mar de destellos, de pequeños, diminutos fragmentos que una vez fueron todo un pasado.
Las notas siguen sonando, acompañando el recuerdo de aquella frágil criatura que parece que nunca hubiera conocido lo que es el verdadero consuelo, el calor, todo envuelto bajo una fría y pálida capa de piel blanca.
Dan ganas de que se vuelva real y poder abrazarla y consolarla, pero solo es un recuerdo.
- ¿Otra vez? ¿Pero no te cansas?
- Lo siento. Todos tenemos nuestros momentos especiales grabados en la mente.
- Sí, pero creo que en tu caso, hasta tú mismo deberías estar cansado de revisar tantas veces...
- ...a un ángel. ¡Si en el fondo me entiendes! Mira, esa desolación de la que fui testigo me dejó muy marcado. Y no sé, lo llevo dentro.
- Ya está: el superhéroe defensor de los indefensos.
- Venga, no te cachondees que ya sabes a qué me refiero.
- Sí, pero no puede ser que no te quites a Rachel de la cabeza. Es como si la sintonía del telediario no hubiera cambiado en veinticinco años.
- Parece mentira que seas mi m...
(el teléfono suena)
- Ops, un segundo, que alguien llama...
(click)
- ¿Diga?
- ¡Hola! Mira, que soy yo, que te llamo por...
(a partir de aquí, se inicia una conversación banal pero divertida que, tras cinco minutos, sigue del siguiente modo...)
- ...y por cierto, entré en tu blog hace poco. ¿Qué te pasa, tío? ¡No veas qué rayada!
- ¿Rayada? Pero si es solo un texto, un diálogo que...
- Que no, que no, que pensaba que te pasaba algo, de verdad.
- Hombre, pasar siempre pasa algo, pero eso no tiene nada que ver.
- Es que lo de tu musa, el cabreo que tenías con ella.
- Bueno, pues tú ni caso. Aunque la verdad es que estoy en pleno precalentamiento con mi musa.
- Joder, pues nada, méteme un mensaje en clave o algo para que sepa que todo va bien.
- Jo, qué pasada. Bueno, pues nada, ya meteré un guiño o algo.
- Bueno, pues eso, hala, chaval. Ya nos veremos.
- ¡Ciao, hasta otra! ¡Y mírate el blog a la hora del café, ¿vale?!
(click)
- ¿Por dónde íbamos?
- Déjame en paz.
- Jo, ¿ahora vas y te rebotas?
- ¡Es que no hay forma de seguir un hilo conductor contigo, joder! Es como si quisieras escribir un guión a lo Pulp Fiction de forma improvisada.
- Prefiero las sagas de Sin City, si quieres hacer analogías. Y tú ya sabes que en su día...
- Sí, vale, ya pensaste algo parecido antes de que surgieran esas historias.
- Bien, pues si lo sabes, no me des la brasa. Yo, sinceramente, ya sabes que no puedo evitarlo. Cuando me aparece ante la vista esos momentos, no puedo quitarme a Rachel de la cabeza.
- Porque fuiste gilipollas y te leíste la continuación.
- Una mierda de libro.
- Pues no haberlo leído.
- ¿Y qué quieres que haga? No había forma de saber qué había sido de ella.
En ese instante, el mundo se detuvo: un mensaje al móvil y todo cambió, como cada siete días. Me trasladé a un lugar distinto, donde todo era casi perfecto. Me faltaba mi musa al lado, pero nunca suele estar allí conmigo.
Tras unas risas y, como era habitual últimamente, tras torear a la sombra carmesí que me perseguía, volví a mi cubil. Ahora pienso en todos esos momentos que sé que no volverán más que como recuerdos, y pienso en que dentro de poco habrá una guerra. Será un conflicto que pienso disfrutar. Puestos a pasar por una maldita pista americana, nada mejor que preparar tus intestinos para afrontar tus nuevos peligros.
Tomo aire y vuelvo a oír a ese piano.
Me relajo con una sonrisa casi demente, mientras tras las notas del piano, oigo lo que parecen los pitidos de un monitor cardíaco.
Suspiro.
Y a ver qué pasa ahora...
3 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados


Quizas tu tambien seas un replicante y por eso sientes esa extraña obsesion con Rachel,¿Te has hecho la prueba Voight-Kampff o alguna vez has soñado con unicornios?
Me imagino que lo conoceras pero sino, seguro que te encantara este http://www.microsiervos.com/archivo/peliculas-tv/blade-runner-the..." id=link_0>pack que saldra en nada, si no ha salido ya.
Pues sí, conozco el pack. Es un maletín tremendo, y van a hacer una edición limitada.
Respecto a la prueva Voigh-Kampff, me niego a contestar en público (jajaja)
"Es una lástima que ella no pueda vivir, pero... quién vive realmente?".
Fuerza y honor.