Mientras ríos de tinta y voces en las ondas subrayan el nuevo peinado de Leticia (que, por cierto, parece más una maruja de una película de Almodóvar que no una princesa), repitan mil veces que el señor Carod Rovira se llama José Luis, que Bill Gates vaticina lo que miles de anónimos ya hicieron: que Internet se impondrá como medio de comunicación al teléfono (y yo vaticino que habrá una simbiósis, no una fagocitación), y mientras el señor Monegal nos habla de una supermodelo que sucumbe, y no ante kriptonita... yo sigo sentado en un recodo de mi laberinto.
Y ha llegado el día de que os hable.
Eso sí, antes debo cabrearme, y mucho, con mi musa.
Antes de que naciera este texto, había escrito como sesenta líneas, y la muy puñetera se las ha cargado. Pues que sepas, amada mía, que esas frases eran más que adecuadas. La entrada era mil veces más brillante que esta acelerada "reentré" (o como se escriba) que he hecho. Así que ya te vale, bonita.
De entrada, admito que estoy algo apolillado para expresarme, así que mil perdones por la posible petulancia de lo que sigue.
A pesar de mil situaciones kafkianas de las pasadas semanas, lo cierto es que todo ha (re)comenzado el pasado domingo. A ojos de mi ángel, todo fue una simple siesta de la tarde noche, pero no fue así. Me recosté en el sofá, y morí. Tal como suena. No me quedé dormido, sino que perdí el conocimiento. No soñe. Caí en una muerte en vida y formé un capullo cual Adam Warlock, para volver a la vida completamente repuesto emocionalmente. Y lo veía todo mucho más simple, claro y lógico.
Ahora me veo con las fuerzas que tanto vaticinaba aquel amigo al que tanto le debo, y me veo capaz de encajar las bofetadas que esa musa, a la que tan cabreada tengo últimamente, me quiere dar. Ella sabe que no estaba apagado, sino que estaba en fase de "recarga" o de "renacimiento a lo Fénix". Pero aunque lo quiere disimular con apatía, sé que lo guarda en su interior. Y sé que un día me soltará una bofetada del calibre de las de Dave Grohl en Everlong. Y las encajaré como Superman. Cómo no. Qué menos.
Ahora, con mi visión renovada, veo detalles que no captaba en mi letargo. Veo decenas de líneas en el cielo, múltiples aviones cortando el cielo que antes no veía, nubes densas que contrastan con pequeños núbulos bajos que corren veloces a baja altura. Y descubro amigos. redescubro sobre todo al viejo Nick y a un ángel nacido de una canción de los Black Crowes, que me han ayudado un universo a resurgir, como en las viejas historias de Los Vengadores: solo con buenas vibraciones. A ambos os digo que nunca os fallaré. Así somos los viejos héroes de la cosecha de finales de los sesenta.
¿Qué depara el futuro?
¿Qué depara mi laberinto?
No lo sé, pero poco me importa.
Dos esquinas más adelante, mi cabreada musa ya se está riendo. Ya me está "picando" con sus bromas. Ya me está echando en cara que no editara aquel nombre de la calle de cierto "pensador" durante determinada Comunión (¿recuerdas, Freddy?).
Marco pecho, tenso bíceps y sonrío como el cabrón de Martin Riggs (Cels Piñol siempre fue John McClane, desde que éramos chavales, pero yo siempre fui Martin Riggs. estaba más colgado). De fondo suena la banda sonora de Lethal Weapon, y "mano lenta" seguro que sonríe.
Ah, y ya puestos a hacer analogías, ahí va un vídeo. De él solo tengo que hacer dos comentarios: Menos mal que mi actual compañero de armas de a diario me consta que sabe nadar, porque va cada día al gimnasio a hacer piscina. Y el segundo comentario es que ojalá algun día me dé un paseo tan distendido con mi musa como el de los segundos finales de este montaje... que mucho me temo que mucho tiene que ver conmigo y con el trecho de laberinto que me tocará recorrer en los próximos... ¿días? ¿Meses? ¿Años? ¿Lustros?... bah, dejémoslo en X, ¿vale?


Ahí, olé, trocotró, arsa quillo, ariquitaun...
"Cuervos furiosos
al almendro viejuno
le hacen reír"
Fuerza y honor.
Y olé!
Xavi, me asustas... ¿no te habrás hecho gay? ;P
Fuera de coñas... espero que tus musas (por que conociendote, bien seguro que son más de una) vuelvan pronto hasta tí.
Ya sabes donde estoy.. cualquier cosa que necesites solo tienes que darme un toque.
Un abrazo!
Apriétate el cinturón, colega, porque la fiesta va a empezar.
Es increible como los seres humanos somos capaces de lo mejor y de lo peor y teniendo la verdad y conocimiento en frente nuestra sin identificarla con un simple fogonazo somos capaces de asimilarla en su totalidad. Aplaudo tu renovada actitud