
Al respecto de la entrada "House y yo" de la que todavía llegan comentarios, debo mencionar una cuarta similitud que antes no cité por no mencionar nada del último episodio de la última temporada.
Antes de nada, debo decir que se trata de una absoluta casualidad, y doy mi palabra de que no os tomo el pelo. Resulta que una de mis dudosas virtudes es la de aporrear un piano. No soy el mayor concertista del mundo, pero paso mis ratos en casa tocando a veces cuatro notas de Dire Straits, The Police, Rod Stewardo Pink Floyd.
No suelo comentar esta habilidad y, tal como hace House, lo reservo para ciertos momentos en casa. Ahora bien, desde hace un año o algo más, he empezado a practicar con la guitarra. Por supuesto, tantos años de piano y con el solfeo aprendido desde pequeño, me ha resultado bastante fácil comenzar a soltar acordes, puntear ciertas cosas fáciles, arpegiar... Y entonces, más allá de la Admira Juanita que tengo, me entraron ganas de tener una acústica (o electroacústica) en casa.
Así llevo desde febrero más o menos.
Y entonces, llegó el día en que el canal FOX emitió el último episodio de la tercera temporada ("Error Humano"), que termina como muchos sabéis.
¿Sorprendidos? Pues no os imagináis la cara que se nos quedó a los dos...

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Sin negar tus puntos en comun, creo que los ves porque te obsesionas con ello.