Está claro que en una época donde el dogma de fe está por los suelos, la Iglesia adopta una actitud más digna de un programa de papel couché de TeleCinco que no lo que otrora se pudiera esperar de ella.
Ahora arremeten contra un videojuego de PlayStation 3: "Resistance: Fall of Man", una mezcla de "La Guerra de los Mundos" y película de Segunda Guerra Mundial.
El motivo de arremeter contra este juego es que en él aparece la catedral de Manchester con un centenar de soldados muertos en su interior.
El juego ha vendido un millón de copias y, ahora, la Iglesia plantea poner una denuncia así como solicitar la retirada del juego de l mercado.
Por supuesto, solicitar la retirada del juego del mercado no es más que una postura para adquirir eco mediático, pero quizá con lo que no cuenta la Iglesia es que el rechazo que se puede sentir por su mpostura radicalizada ya entra en los absurdo. ¿Quién no recuerda mil ejemplos de Catedrales vinculadas a argumentos fantásticos o de terror? Spawn, el Jorobado de Notre Dame, El Séptimo Día, Constantine...
En todo caso, está claro que el reclamo probablemente sean los suculentos ingresos que del juego ha conseguido Sony (quien, por su parte, afirma que solicitó el permiso oportuno para incluir la imagen de la catedral en el juego).
En resumen: Nuevo fenómeno mediático provocado por una empresa que genera ingresos y de la que la Iglesia no percibe ni un euro.
Si es que ni siquiera muestran inteligencia a la hora de quejarse. ¡Si al menos salieran con la patina de que es un juego violento o algo por el estilo! Pero no, importa un pimiento que aparezcan miles de muertos en la pantalla. Lo grave es que aparezca una $%&@# catedral como parte del escenario del juego durante una fracción del juego.
Absurdo por completo.
¿Alguien se acuerda ahora de "El Código DaVinci"?
Pues ahora toca lo mismo: a ignorar la rabieta de los entogados y a disfrutar del juego, que es buenísimo... y claramente indicadopara mayores de 18 años.