La receta requiere temple y buen hacer por parte del chef, que precisará botella de 33 cl de cerveza de marca al gusto a modo de inspiración.

Mientras tanto, vaya a su proveedor habitual y pida una barra de cuarto de pan, o bien un pan de payés de medio kilo.

Acto seguido, diríjase al verdulero o, en su defecto, recurra al verdulero de la amable vecina del quinto. Aproveche y compruebe la disponibilidad de ajo, tomate maduro, sal, aceite y tostadora.
En el caso de la barra de cuarto, realice un corte transversal lo más preciso posible. Para qui3enes no dispongan de pulso de dr. House, se recomienda el empleo del pan de payés, cortado previamente por la máquina de su proveedor.

Tueste el pan en la medida que sea posible, y con la superficie tostada y semirrígida, friegue primero un diente de ajho (pelado, a poder ser) y repita la operación con el tomate maduro hasta tintar la superficie. Se recomienda cortar por la mitad el tomate para poder fregarlo con mayor acierto.

A continuación vierta un chorro de aceite de oliva sobre la superficie de ambas secciones y júntelas para evitar el desparrame del líquido.

Finalmente, adquiera entre 150 grs. y 2 kilogramos (al gusto y según apetito del comensal) de embutido"Chorizo ibérico del bueno"cortado a lonchas semigruesas (menos de dos milímetros es contraproducente) y dispóngalas cuidadosamente en la superficie de una de las mitades.

Para llegar al final feliz de la receta, apure la cerveza y provéase de otros 33 cl del mismo icor para la degustación final del genuino y auténtico "Bocata de Chorizo".
Et Bon Apetite!!!