La cantante (y actriz, todo sea dicho) Madonna triunfó el pasado martes en la madre Rusia en su actuación de la gira 'Confessions'. Algunos beodos y una docena de extremistas religiosos (ortodoxos) con ganas de protestar no pudieron con los más de 50 mil seguidores de la atracción rubia del planeta... y quizá del espacio.
El éxito de Madonna en Moscú ha sido un éxito de los grandes, se ha metido al público en general, en el bolsillo y ahora, en el momento de las consecuencias, de las crónicas periodísticas, de los comentarios del fin de semana delante de una cerveza (o de un vodka), aparece en la palestra el diputado ruso Alexei Mitrofanov (¿oportunismo político?) que propone públicamente enviar a la cantante estadounidense Madonna a la Estación Espacial Internacional (EEI) en el año 2008 durante una sesión plenaria de la Duma (la Cámara baja). Lástima que no se lo preguntara previamente a Madonna. Y lástima que su propuesta no obtuvo el apoyo necesario... por ahora (sólo obtuvo el apoyo de 42 diputados, frente a 252 negativas).

Ahora bien, todos esos políticos debieran considerar que no solamente es llevar Madonna al espacio. Si acordaran con ella una actuación de, digamos, 15 o 20 minutos, en retransmisión vía satélite, ¿creéis que el Gobierno ruso no haría negocio vendiendo la emisión en directo a las televisiones de todo el mundo? Creo que aquí han tenido una falta de visión comercial, y por eso por ahora nos estamos quedando sin ese posible primer concierto espacial.
"Durante su viaje a Moscú (esta semana), Madonna expresó su deseo de partir al espacio", y de permanecer "a bordo de la EEI", afirmó Mitrofanov a la AFP, del partido ultranacionalista LDPR.
Pues nada, que la ambición rubia siegue dando tanta caña como en antaño. Como hace unos 15 años, cuando nos visitó en Barcelona, en el estadio de Montjuic. ¡Ah, quién pudiera volver a esos días!