Más o menos, esta última década podríamos calificarla como la de los revivals, con sus puntos positivos y negativos. Aquellas series que antaño nos hicieron pasar la hora previa a los "Primera Sesión" de los sábados, resurgen ahora de mil formas y colores, en formas fieles e infieles, pero por doquier, despertando recuerdos bajo títulos como "Los Hombres de Harrelson", "Starsky y Hutch", "Dukes of Hazard" (aunque aquí la rebautizaron en su revival), "Misión Imposible" (para los más jóvenes: sí, en los sesenta y setenta fue una serie de televisión), "Embrujada", "Perdidos en el Espacio", "Los Ángeles de Charlie" (ojo, juro que la serie valía la pena)... y aunque el etcétera es largo, no se ha detenido ni mucho menos. Recientemente tenemos los casos de "Miami Vice", "Poseidón" (aunque no era una serie de TV, pero sí es un revival), y los próximos "Transformers", "Las Tortugas Ninja Mutantes"... y no me extrañaría que cualquier día nos sorprendiera con las de "La Casa de la Pradera", "Bonanza", "Hawai 5.0" o "Magnum P.I.".
(Inciso: Mi mejor revival de todos los tiempos fue la primera película de "Star Trek": De los vagos recuerdos de un crío que veía una serie en blanco y negro por el canal UHF, actualmente conocido como La 2, a la posibilidad de ver a toda pantalla, en color y con efectos especiales de verdad a tus héroes espaciales de la infancia. Es decir, un revival en 1979 de una serie de finales de los sesenta, principios de los setenta).

TANTO RECORDAR... ¿Y EL PRESENTE QUÉ?
Estoy de acuerdo que los revivals tienen cierta garantía de éxito por su dosis de nostalgia, pero la gran mayoría de estos revivals son absolutamente decepcionantes e incomprensibles en una factoría donde se supone que el grado de creatividad debe primar para justificar esos megapresupuestos. ¿O acaso sólo Spielberg, Cameron y Lucas tienen imaginación en Hollywoodlandia?
Creo que toda esta cortina alcanforoide nos impide darnos cuenta de la gran época de series de TV que estamos viviendo, y que a buen seguro significarán simientas de futuros revivals. Me refiero a series como Perdidos, Smallville, 24, House, Anatomía de Grey, Medium, Abducidos, Los 4400, o una de la que oiremos hablar en breve, "Prison Break", donde un diseñador de centros penitenciarios termina preso en un centro de los que ha diseñado... y hasta aquí puedo leer.
Ahora, quizá el problema es poder seguir todas estas series, sobre todo cuando los horarios de emisión te los cambian tan chapuceramente como para que miles de personas se desenganchen de PErdidos por la mala emisión de su segunda temporada en abierto (suerte del canal FOX) o del destrozo de la emisión de los primeros capítulos de Los 4400 (actualmente emitida por satélite y cable, y tranquilidad, que también saldrán en DVD).
En cualquier caso, me froto las manos pensando que con la maldita rentrée veraniega, tendremos más de lo bueno, y grandes novedades a descubrir.
Me muero de ganas por verlas y comentarlas cuando llegue el momento. ¿Por qué? Pensad en la última gran película o el último gran episodio que hayáis visto. Si vuestra respuesta se limita a "Piratas del Caribe 2" y os dais cuenta de que no hay nada más en vuestras experiencias cine-televisivas recientes, no os preocupéis: no estáis solos en la espera de próximas hornadas.